Miel sí, pero sólo cruda.

La miel es un producto que muchos seguidores de la
dieta Paleo miel crudautilizan en sustitución de los azúcares procesados o edulcorantes artificiales.
Sin embargo en importante saber que no todas las mieles que están a la venta son apropiadas y sólo deberíamos consumir miel cruda.
Según un articulo redactado por el naturista Case Adams, los polifenoles y fitoquímicos del néctar de las flores presentes en la miel son los que hacen de la miel un producto muy beneficioso para el sistema inmunologico. Pero estudios recientes han descubierto una bacteria probiótica típica del reino de las abejas que refuerzan aún más nuestras defensas. La bacteria en concreto se denomina Lactobacillus kunkeei y se ha encontrado en los jugos digestivos de las abejas, en la miel, el polen y la jalea real.
Por ello si comemos miel cruda, nos comemos esta bacteria viva.
Aunque la bacteria muerta no realiza la fermentación, ni produce ácidos y sustancias antibióticas, estos químicos inmunologicos están presentes en la miel. De hecho en experimentos con administración de miel calentada y donde  la bacteria estaba muerta, sí se observó la estimulación del sistema inmune a través del aumento en la  concentración de anticuerpos IgA en la saliva.
Sin embargo las bacterias vivas tienen otros valores añadidos. Siguen produciendo sustancias antibióticas para la destrucción de microbios y como otros probióticos, producen ácido láctico y acético que contribuyen al correcto ph intestinal previniendo el crecimiento de bacterias patógenas y levaduras (cándida).
La bacteria en concreto también favorece la digestión. Se alimenta de un azúcar presente en la miel, la fructosa, descomponiendola y evitando la desestabilización de los niveles de glucosa en sangre que provoca la fructosa pura.
La miel cruda aporta los probióticos que reducen la absorción de  la fructosa, no sólo de la miel sino de otros alimentos ricos en fructosa como la fruta. Esto explica como la suplementación con probióticos mejora la respuesta a la fructosa y la glucosa.
miel cruda texto
Y después de todo esto ¿como saber cual es la miel cruda
o la pasteurizada?
Pues si no especifica nada, seguramente es pasteurizada.
La miel convencional que encontramos en los establecimientos ha sido calentada a altas temperaturas y filtrada. De ahí su textura liquida y traslúcida.
La miel cruda es de color cremoso y textura espesa. Difícil de encontrar pero vale la pena el intento.

Pasta de dientes paleo.

Formula pasta de dientesDesde que comencé a practicar paleo, cambie no sólo mi dieta y mi actividad física, también mis horas de sueño y los productos de higiene personal y limpieza. Me hice más consciente de la cantidad de tóxicos a los que me estaba exponiendo diariamente y decidí limitarlos al máximo.
Uno de los productos que más me preocupaba era la pasta de dientes. Las mucosas de la boca no son impermeables y aunque tengamos cuidado, siempre podemos tragar algo.
Conocía las propiedades anti microbianas del aceite de coco y había leído sobre el oil pulling ( enjuagar la boca con un aceite que mantenemos en la boca durante 10 ó 15 minutos). Por eso empezar a cepillarme los dientes con aceite de coco. El problema es que resultaba muy líquido y necesitaba añadirle algo que le diera una textura más compacta. Fue entonces cuando añadí el bicarbonato de soda.
Después sólo quedaba conseguir un sabor agradable y para ello le añadí una gotas de aceite de menta piperita.
El resultado fue increíble.
Mis dientes están más limpios que nunca y mis encías fuertes y sanas. Y el ahorro economico se agradece.
Formula.
3 cucharadas de aceite de coco
1 cucharada de bicarbonato de soda
6-10 gotas de aceite esencial ( menta pi perita).
Mezclar y mantener en un bote de cristal oscuro.
Importante: Desechar la pasta a través del váter. El aceite de coco al solidificarse atascaría el lavabo.

Legumbres en la dieta Paleo.

legumes

Las legumbres nos aportan proteínas, fibras, vitaminas y minerales, y son muy beneficiosas para nuestra flora intestinal. Sin embargo no se consideran paleo y los adeptos a esta dieta no las consumen.
Existen evidencias del consumo de legumbres en las dietas de nuestros antepasados y por tanto formaban parte de la dieta ancestral.
Los ¡Kung San del desierto Kalahari en África y los aborígenes australianos son pueblos cazadores -recolectores que consumen legumbres. También hay evidencias encontradas con respecto a los hombres de Neandertal.
Es cierto que contienen antinutrientes como el ácido fítico y las lectinas, pero estos están presentes en otros muchos alimentos paleo y hay maneras de reducir su contenido.

El ácido fítico, que se combina con los minerales e impide la asimilación de los mismos por el organismo, lo encontramos también en los frutos secos, espinacas y chocolate; alimentos típicamente paleo.
Los herbívoros digieren el ácido fítico y nosotros podemos reducirlo hasta un 70% por medio del remojo y cocinado.
Toleramos cierta cantidad de ácido fítico en la dieta, y las bacterias intestinales producen enzimas que lo descomponen.
Existen evidencias de que incluso poseen efectos beneficiosos: previenen la formación de radicales libres, actuando pues como antioxidantes y favorecen la eliminación de metales pesados.

Aunque las legumbres son el alimento con más nivel de lectinas, este antinutriente está presente en todos los alimentos de origen vegetal. Frutas como el plátano, verduras como las espinacas y especies como el ajo, contienen este antinutriente y no por ello dejamos de consumirlos.
Al cocinar, lo neutralizamos.

Debido al contenido en FODMAPS, un tipo de carbohidratos fermentables, algunas personas tienen dificultad al digerir legumbres y sufren de hinchazón y gases.
El remojo de 12 a 24 horas las hace más digestibles.

En resumen, Paleo o no Paleo, las legumbres no son imprescindibles y podemos obtener sus nutrientes de otros alimentos que no precisan tanta preparación. Pero si nos gustan y las toleramos bien, tomarlas un par de veces a la semana y después de haberlas remojado y cocinado adecuadamente, es una medida totalmente saludable y acertada.